OTRA VEZ SE VAN...


y mientras tanto, vos que te quedas, estás tan lejos de mí como ellos.
"Querido corderito... a partir de ahora perderás tu inocencia, pero no temas, la perdida de la inocencia traerá belleza a tus ojos."

Ojalá que la niebla no oculte la luna, que está más redonda que nunca esta noche (Ya no hay tiempo de lamentos). Ojalá que esa estrella, que solía ser tu lujo, brille hoy desde Venus y te rocíe de agua bendita. Ojalá que los aullidos sepan abrirse paso, a través de los gritos de la ciudad, y despierten al mal hombre, al mago bueno (Ya no hay más!). Ojalá que el diablo, que no sabe muy bien sobre qué pierna baila, acierte hoy en el pogo más encantador del universo (el que se sucede ahí abajo, claro). Ojalá que cuando empieze a anochecer, y te veas nuevamente andando por la misma ruta repleta de caricaturas, recuerdes que ya alguna vez sufriste cosas mejores (como cuando estuviste a punto de tirar la esponja, y llegó el ángel de los perdedores a recordarte las promesas hechas, otra vez). Ojalá que, al menos por esta noche, no nos prives de esos tangos fatales que sólo vos sabés bailar en las llamas, sacando al caníbal que tenés dentro (ese que se prende fuego en el Coliseo, estallado en risas, bestial dulzura y rouge). Ojalá que si algún día te das cuenta de que tu destino es estar acompañada por el ángel de la soledad (como aquella vieja amiga cubana), puedas reírte tanto que incluso los demás se den cuenta. Ojalá que tu lengua (esa que usas como un sable, esa que me enseñó que el lujo es vulgaridad), siempre guste de ser oída. Ojalá que mi Dios siempre esté a tu lado, para recordarte que a los gatos no se los llama con silbidos. Ojalá que cuando el jean te apriete la fresa, y seas la reina, logres que el joven lobo se queme de amor rascando la alfombra. Ojalá, pequeña hechicera, que puedas conservar la cruel costumbre de no contentarte con los restos.

Yo sé que no puedo darte algo más que un par de promesas, pero ojalá sepas que siempre voy a estar ahí para recordarte que ciertos fuegos no se encienden frotando dos palitos.


Espero que sepas que te quiero tanto, pero tanto, que te digo cualquier cosa.


(¡¿17 años ya?! Definitivamente el futuro llegó hace rato.)




¡Felíz noche de tierra llena en la luna!


[Pero nena, tu risa es




tu risa es la magia





de los rocanroles








tu risa es la magia.]




Son conservadores por naturaleza y están interesados en el poder. (Si estás viviendo una vida que depende de la rutina y del tiempo de otras personas los cambios no pueden alegrarte)
Con otro tipo de riesgo esta vida puede volver a ser digna. Deberemos reunir una inmensa cantidad de amor.

-

Uno de esos trucos tensó mi arco y me mandé a la calle armado con una motosierra. Una vez bastó. Ver con los ojos del monstruo te hace la risa más breve, pero también más convincente. Te dibuja la boca de un tipo inocente. Inocente como un huevo de Monstruo de la Isla Maciel recién puesto.


¿Ves porqué sos mi Dios?

Verlo otra vez, aunque sea una vez

Me gustaría no tenerte miedo; poder saludarte sin verguenza en los ojos, y que me sonrías vos también. Y no por compromiso, cuando estoy con tus amigas. No. Que vengas y me saludes, aunque te toque y te duela y me toques y yo arda, y confundas las letras de mi nombre. Te juro que me gustaría no asustarme cuando te veo. No empezar a tocarme la cabeza desesperadamente, no acomodarme la ropa mirando para abajo. Saludarte de frente, preguntarte qué se siente que el tiempo te cierre de golpe la puerta y tener que joderte por haber sido tan pollito a cuerda. Me encantaría no salir corriendo cuando te cruzo. Acariciarte la cabeza y que tu pelo me haga cosquillas en la cara. Decirte que no te preocupes, que Dios no me quiere en tu eternidad. Pero asegurarte, también, que voy a volver a encontrarte, amor. Tal vez el año que viene, tal vez cuando sea más flaca, más alta, más linda, más rubia, más buena, más inteligente, más puta, más hippie, más fisura. Tal vez cuando sea, voy a dejar de esquivarte. Y vos me vas a sonreir con voz de cigarrillo, confundiendo, como siempre, las letras de mi nombre.



Bajó por el callejón
en donde estaba él
Después vomitó ese ron
manchando la pared
El sol le caía bien
entrando en la avenida
Su vida no era más su vida
pero eso estaba okey.

Baila y canta mi Dios

Fui al coliseo a prenderme fuego. Me dejé llevar por mi alma, por esta vez, y mi esqueleto me trajo hasta aquí, justamente porque aquí (Gracias a Dios!) uno no cree en lo que oye. Quería estar allí cuando el fuego creciera, cuando la noche tirara un salto mortal y ticks de la revolución, implacable rocanrol y mucho más de 80.000 sienes ardientes fueran efectivamente todo el tesoro. Un tesoro invaluable, un sentimiento que no puede medirse en dinero. En este mundo, esta empresa, este mundo de hoy, todavía quedan cosas que no se pueden comprar; aún quedan placeres sin dañar. Y los disfruto junto con mi enfermedad. Sí, es tan chiflado que puede ser, y fue. La noche de cristal se hizo añicos y todos fuimos de la nada a la gloria con su presencia. ¿Cómo no sentirme así? ¿Cómo explicar lo que fue vivir el pogo más grande del Universo? Esos retazos de sueños, esas migajas de rock maravilla son indescriptibles. Son la prueba fiel de que el futuro llegó hace rato y de que, aunque el ritmo es efímero, nadie va a poder borrar mis recuerdos, nadie será capaz de matarlo en mi alma. Porque es encantador que pueda sentirme así, tan encantandor como el infierno que, además, estuvo embriagador. Porque al final, todos lloramos con un ojo, y con el otro nos reímos. Porque él no juega a los dados y (Gracias a Dios!) tampoco cree en lo que oye.

¡Gracias Indio, por dejar este asunto para siempre en nuestras manos!



"La cuenta regresiva ingresó en la recta final. El recital en Tandil está a escasas 26 horas de ese viernes con pretensiones tormentosas. En esta instancia del tiempo, las pulsaciones de los ricoteros alcanzan niveles similares a los de un deportista en acción. Ya comienzan las procesiones con destino a la "misa". Desde todos los ángulos geográficos, comenzando por el Gran Buenos Aires, la movilización de las almas antecede a la marcha de los cuerpos" Tandil, 3 de octubre de 1997. ("A brillar, mi amor." Jorge Boimvaser)

24 horas y media para Tandil, 12 de Noviembre de 2010.
Siempre tengo a mi lado a mi Dios.
es que cuando te quiero te quiero con todas las letras así sin coma sin nada te quiero sin nada desnudo de todo de cualquier cosa que te manche la piel o el alma que en vos se trasluce tanto que se vuelve dolorosamente palpable y me corrés tanto por las venas que yo ya no quiero que me corra sangre por las venas quiero que estés sólo vos y sino nada que la sangre se me coagule o morir de la forma que sea pero morir y terminar con esto que sólo se llamarlo vos porque en este momento no se me ocurre un nombre más metafórico y pienso en todo lo que ya no hago por tu culpa y me odio y te odio y me siento mucho mejor entonces porque no te das una idea de la plata que debe gastar tu novia en su pelo o tal vez sí lo sabes pero ya no sos más comunista o sí lo sos pero ella es gato entonces está todo bien y aunque no te importe te quiero decir que te vendiste lo sé y te molesta que lo sepa porque para vos yo soy tan tabú como tu pasado yo te quise cuando no tomabas coca cola y cuando nadie nadie nadie jamás y cuando me esquivabas por verguenza y no por pedante no porque total hay otra está bien que con vos mi dignidad siempre brilló por su ausencia pero nada te da derecho que te quede bien claro nada te da derecho a volverme hipocondríaca ni a sacarme mi religión ni a obligarme a ir a todos lados donde vas vos a obligarme sin saberlo a obligarme sin quererlo a obligarme tan disimuladamente tan tristemente a quererte sin saberlo sin quererlo

Si querés que te vomite la verdad, te confieso nunca pensé que fueras a irte de verdad. Lo ensayamos tantas veces, que finalmente ya la verdad parecía una mentira. Era. No sé, te odio mucho, cuando me acuerdo, y cuando tengo tiempo de odiarte. Pero a veces no, y entonces me divierto jugando a que estamos jugando, como todas las veces que lo hicimos antes. A que me vas a despertar a las tres y cuarto de la mañana, pegándome, mientras a mi me lloran los ojos envidiándola, y te digo que está entrando olor a cebolla por la ventana abierta. Y nos puteamos desde el estómago (o desde algún lugar muy, muy profundo) y no nos cansamos de putearnos y arañarnos, mientras insisto en que te amo y vos me decís que me vaya con él. De lo que sí nos cansamos fue de explicarle al mundo que no somos pareja; que dormimos juntos porque cada tanto hace frío. Y que, desgraciadamente para nosotros, cada tanto se vuelve bastante más usual con el tiempo. Pero el tiempo de pronto fue a contrareloj. Ahora vos entrás y salís de mi mundo como se te canta, y lo peor es que salís más de lo que entrás. Y por primera vez me doy cuenta de que tantos amagues no fueron en vano, y de que los dos nos merecíamos este final tan raspado hasta gastarse, tan gota que rebalsó. Eso es lo que me pasa, si querías que te vuelque toda la verdad; y si no querías, te digo lo que siento por la fuerza, como siempre hice, como jamás te interesó demasiado. De última, después te pediré perdón, te lloraré un poco y vos argumentarás, indiferente pero con los ojos vidriosos, que está habiendo mucho olor a cebolla, que tendríamos que hacer algo con la ventana de la habitación y que no se vale que te golpee, ni que te muerda y me rasgue la piel, ni que intentemos ponerle nombre a nuestro dolor: no se vale nada, porque ya nada vale para nosotros.

Es gracioso como
de pronto
el mundo te estalla en la sangre
(creoque fue en la sangre)
y de pronto, cuando todo empezaba
justo (al fin, por fin) a estar de acuerdo
con tus ganas de vivir
te vas para algún lado
lejano
mujer
y mordés y pateás
porque todo lo que conocías ya no está
ahí
cuando vos
quería que estés conmigo
todo demasiado trampa, demasiado chiste
y vos jamás
eso es lo único que aún conservo
el sabor de tu ausencia infinita, omnipresente
desparramado en mi vida
como la telaraña de la que no puedo
ni quiero
porque te quiero
si no querés volver, no vuelvas
pero
no vuelvas
porque vos sos tan frágil como yo
y un poco más tonto
por eso te tengo miedo, tanto
lo único que quiero ahora
es un baño
después creo que puedo empezar
a sentirme mejor

Un pacto, una especie de tregua
porque así ya no puedo, me tenés muy cansada.
Perversamente, las curvas elípticas no eran elípticas. Tampoco curvas.




¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos? Desde que entramos en la escuela o la iglesia, la educación nos descuartiza: nos enseña a divorciar el alma del cuerpo y la razón del corazón...


Eduardo Galeano

Join the slowest-growing religion in the world – Dudeism. An ancient philosophy that preaches non-preachiness, practices as little as possible, and above all, uh…lost my train of thought there. Anyway, if you’d like to find peace on earth and goodwill, man, we’ll help you get started. Right after a little nap.

[...] Te quise porque hacía frío y te ví desprotegido. Y vos me viste más desprotegida, pero yo no pude hacer nada porque te quise. Aunque me costó, aunque no quise. Pero igual lo hice porque tomabas mate cocido, y porque la verdad y la tristeza se habían acomodado al lado mío. [...] Pero ahora sos como cien, y yo te quería cuando eras uno. Perdón si no supe quererte de otra forma, perdón por no querer quererte ahora. Pero yo sólo se quererte mío y en alpargatas, con frío y con mate cocido.













¡Oh, What a wonderful caricature of intimacy!