Me gustaría no tenerte miedo; poder saludarte sin verguenza en los ojos, y que me sonrías vos también. Y no por compromiso, cuando estoy con tus amigas. No. Que vengas y me saludes, aunque te toque y te duela y me toques y yo arda, y confundas las letras de mi nombre. Te juro que me gustaría no asustarme cuando te veo. No empezar a tocarme la cabeza desesperadamente, no acomodarme la ropa mirando para abajo. Saludarte de frente, preguntarte qué se siente que el tiempo te cierre de golpe la puerta y tener que joderte por haber sido tan pollito a cuerda. Me encantaría no salir corriendo cuando te cruzo. Acariciarte la cabeza y que tu pelo me haga cosquillas en la cara. Decirte que no te preocupes, que Dios no me quiere en tu eternidad. Pero asegurarte, también, que voy a volver a encontrarte, amor. Tal vez el año que viene, tal vez cuando sea más flaca, más alta, más linda, más rubia, más buena, más inteligente, más puta, más hippie, más fisura. Tal vez cuando sea, voy a dejar de esquivarte. Y vos me vas a sonreir con voz de cigarrillo, confundiendo, como siempre, las letras de mi nombre.
Bajó por el callejón
en donde estaba él
Después vomitó ese ron
manchando la pared
El sol le caía bien
entrando en la avenida
Su vida no era más su vida
pero eso estaba okey.