Infarto agudo de miocardio, zarpazo de la muerte al centro del
pecho. Pasé dos semanas hundido en una cama de hospital, en
Barcelona. Entonces sacrifiqué mi destartalada agenda Porky 2,
que ya la pobre no daba más, y come quien no quiere la cosa, el
cambio de libreta se convirtió en un repaso de los años transcurridos
desde el sacrificio de la Porky 1. Mientras pasaba en limpio nombres y
direcciones y teléfonos a la agenda nueva, yo iba pasando en limpio
también el entrevero de los tiempos y las gentes que venía de vivir, un
torbellino de alegrías y lastimaduras, todas muy, siempre muy, y eso
fue un largo duelo de los muertos que muertos habían quedado en la zona
muerta de mi corazón, y una larga, más larga celebración de los vivos
que me encendían la sangre y me crecían el corazón sobrevivido.
Y nada tenía de malo, y nada tenía de raro,
que se me hubiera roto el corazón, de tanto usarlo.
El libro de los abrazos - Galeano ♥
pecho. Pasé dos semanas hundido en una cama de hospital, en
Barcelona. Entonces sacrifiqué mi destartalada agenda Porky 2,
que ya la pobre no daba más, y come quien no quiere la cosa, el
cambio de libreta se convirtió en un repaso de los años transcurridos
desde el sacrificio de la Porky 1. Mientras pasaba en limpio nombres y
direcciones y teléfonos a la agenda nueva, yo iba pasando en limpio
también el entrevero de los tiempos y las gentes que venía de vivir, un
torbellino de alegrías y lastimaduras, todas muy, siempre muy, y eso
fue un largo duelo de los muertos que muertos habían quedado en la zona
muerta de mi corazón, y una larga, más larga celebración de los vivos
que me encendían la sangre y me crecían el corazón sobrevivido.
Y nada tenía de malo, y nada tenía de raro,
que se me hubiera roto el corazón, de tanto usarlo.
El libro de los abrazos - Galeano ♥