Galilei: Sí, yo podría incitar a sus campesinos a pensar nuevas cosas. Y a sus sirvientes, y a sus administradores.
Federzoni: ¿Cómo? Ninguno de ellos lee latín.
Galilei: Yo podría escribir en la lengua del pueblo, para la mayoría, en lugar de en latín para la minoría. Para las nuevas ideas necesitamos gente que trabaje con las manos. ¿Quién si no, necesita saber las causas de las cosas? Los que sólo ven el pan sobre la mesa, no les interesa saber cómo fue amasado; la chusma agradece antes a Dios que al panadero. Pero los que hacen el pan comprenderían que nada se mueve que no sea movido. Tu hermana en el lagar, Fulganzio, no se asombraría mucho, sino más bien se reiría, si oyera que el Sol no es un escudo dorado de la nobleza sino una palanca: la Tierra se mueve, porque el Sol la mueve.
Ludovico: Usted será siempre esclavo de sus pasiones. Discúlpeme ante Virginia. Creo que es mejor que no la vea ahora.
Galilei: La dote está a su disposición, en cualquier momento.
Ludovico: Buenos días. (se va)
Andrea: ¡Y nuestros respetos a todos los Marsili!
Federzoni: ¡Esos que ordenan a la Tierra quedarse quieta para que no se les vengan abajo sus castillos!
Andrea: ¡Y a los Cenzi, y los Villani!
Federzoni: ¡A los Cervilli!
Andrea: ¡A los Lecchi!
Federzoni: ¡A los Pirleoni!
Andrea: ¡Que sólo quieren besarle los pies al Papa, si con ellos pisa al pueblo!
Galileo Galilei - Bertolt Brecht
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