Convención de enanos



















Ira
Ultraderecha
Envidia Emily, más helado
Gula Bola de Fraile
Soberbia Manda
Pereza Infierno, elfo acostado
Lujuria Psicópata
Avaricia Yellow submarine
Humanas puta (de cabaré)
Ahora entiendo todo claramente. Estuvo frente a mis narices todo este tiempo, pero no lograba darme cuenta ya que toda la sangre se me había ido al estómago, en el momento de la digestión (Era más que obvio, tu nunca dejarías cabos sueltos bastarda estratega). ¿Pensaste que podías engañarnos, no es cierto Paula? Pensaste que nuestra escasa rapidez mental no nos ayudaría, y entonces tu podrías jugarnos una mala pasada nuevamente. Pero esta vez te equivocaste, Elfo. Descubrimos tu plan y lo desbarataremos en cuanto eso sea posible (mientras esperamos que encuentres la horma de tu zapato) Nunca, ¿Escuchaste bien? NUNCA colaboraremos con tus maliciosas intenciones. No lograrás engordarnos como a Hansel y a Gretel, simplemente para usarnos como inmundo tentempié para tus adoradas gacelas. Recuerdalo. Tenlo presente siempre, cada segundo de tu descarriada vida. No nos interesan las malsanas ganas de bailar que provocan, ni su agilidad al saltar, cual grillo sobre un hongo, por las terrazas. Ahora deberás llorar. O conseguir otro grupo de indias alteradas por la lluvia y el twist, que te sirvan de carnada. Olvidate de volver a cocinarnos cookies o milanesas con distintas variedades de puré; ni se te ocurra intentar comprarnos con medialunas. Ni siquiera por todo el chocolate en rama barilochense del mundo. No cederemos un paso, en nuestra firme convicción de que el canibalismo es cosa del pasado (como ya lo he dicho) y que actualmente las gacelas deberían simplemente dedicarse a reafirmar su diferencia con los pobres y subordinados antílopes, cuyos cuernos crecen cada día más, y más y más allá. En donde los sentidos se agudizan y logramos ver gacelas trepando por las terrazas, mientras bailan al ritmo de Like a Virgin.
Infarto agudo de miocardio, zarpazo de la muerte al centro del
pecho. Pasé dos semanas hundido en una cama de hospital, en
Barcelona. Entonces sacrifiqué mi destartalada agenda Porky 2,
que ya la pobre no daba más, y come quien no quiere la cosa, el
cambio de libreta se convirtió en un repaso de los años transcurridos
desde el
sacrificio de la Porky 1. Mientras pasaba en limpio nombres y
direcciones y teléfonos a la agenda nueva, yo iba pasando en limpio
también el entrevero de los tiempos y las gentes que venía de vivir, un
torbellino de alegrías y lastimaduras, todas muy, siempre muy, y eso
fue un largo duelo de los muertos que muertos habían quedado en la zona
muerta de mi corazón, y una larga, más larga celebración de los vivos
que me encendían la sangre y me crecían el corazón sobrevivido.

Y nada tenía de malo, y nada tenía de raro,
que se me hubiera roto el corazón, de tanto usarlo.

El libro de los abrazos - Galeano


Le cadavre - exquis - boira - le vin - nouveau

¿Por qué se inventó el Tutti Fruti?
Porque la fruta hace bien.

¿Por qué son las mujeres las embarazadas?
Porque el horario es tabú y yo no quiero ir presa por tu culpa.

¿Por qué todos rompen algo en algún momento?
Porque es muy chiquito.

¿Por qué las velas se consumen?
Porque de lo contrario, los osos invernarían en primavera y se perderían de los grandes placeres de la vida.

¿Por qué nos gusta leer?
Porque huele mal y es muy raro, pero igual me cae bien.

¿Por qué en verano hace calor?
Porque son redondos y de ricota.

¿Por qué nos comportamos como estatuillas de oro, cuando no somos más que polvo y allí nos dirigimos?
Porque se me parte la cabeza; debemos apurar el trámite.

¿Por qué a Agus le da miedo escuchar ruidos de afuera?
Porque las murgas me emocionan.

¿Por qué tenemos frío?
Porque su versatilidad y repugnancia hacen que la pasión sea más poderosa ante los ojos de los pobres mortales.

¿Por qué los heridos fueron, son y serán simples damnificados?
Porque ella es la respuesta verdadera.

¿Por qué tu boca huele como un cenicero justo en el momento menos indicado?
Porque nadie quiere comerse la última.

¿Por qué Sibarita es tan rica?
Porque sino se pone a llorar y no me lo banco.

¿Por qué nos gusta la felicidad?
Porque vivimos en un mundo... Ustedes saben JAJA
"Sombríamente viene a decirnos que todo dispositivo de seguridad aumenta nuestra inseguridad.
Impiadosa, la poesía del Indio Solari habla de nuestra ilimitada grandeza en la decadencia. Acaso desde Roberto Arlt, no hay en la cultura argentina crápulas, fracasados, cínicos, farsantes y suicidas vocacionales como los personajes que representan las letras de Los Redonditos."

Nunca bien ponderado pepino: debo confesarte que te odio & que, muy a tu pesar, seguiré siendo naranja & almorzando ovejas. Por cierto, lo de arriba, lo ha escrito tu padre-
Cuando te comés los mocos, se te aumenta el miedo y entonces tu chihuahua parece más monstruoso que el cuco y las burlas parecen gritos horribles...
¿Las pirañas, vos creés que no se
comen nunca entre sí?









lo único bueno de la vuelta a clases

todo es muy poco a veces

demasiada melancolía para un fin de semana